pieles no

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Pieles NO

jueves, 19 de abril de 2018

El verbo abrochar y la historia de los botones

Broche medieval


 
El verbo "abrochar" viene de broche, pues durante siglos los pueblos mediterráneos (egipcios, griegos, romanos, fenicios, etc.) no necesitaron nada parecido a los botones que hoy conocemos, pues llevaban largas túnicas o togas y se envolvía en ellas enrrollándolas alrededor del cuerpo o sujetándolas con broches , que muchos de ellos eran unas maravillas.


Broche templario


Lo más parecido a botones eran unos discos de plata, oro u otros metales que se sujetaban en sus vestiduras,y eran  algo así como un 'pin' de ahora.
Nadie sabe quienes ni donde se empezaron a usar botones para sujetar la ropa, pero parece que en los alrededores del Mediterráneo no fue.


Broche vikingo



 

Los caballeros teutones, y también Napoleón, hizo que se pusiera una fila de botones en las bocamangas de los militares, para evitar que éstos se limpiaran los mocos en ellas. Como los soldados no llevaban pañuelo, ni se habían inventado los kleenex, estaba muy feo por ejemplo (peor que a un soldado raso) ver a un húsar con la mocarraca colgando de su hermoso uniforme.

Esto no me lo he inventado, es verdad como todo lo que pongo.

Húsar


Húsares de varios tipos

Aunque los húsares eran muy chuletas y parecían muy machotes, sin embargo la homosexualidad era algo corriente en sus cuarteles. Como en todos, vaya.
 

domingo, 15 de abril de 2018

Que significa la expresión "llamar a capítulo"


No significa nada bueno, pues quiere decir que el llamado va a recibir una reprimenda.
El Capítulo es la reunión de los miembros de una orden monástica o un monasterio para tratar asuntos que le conciernen.
Unos monjes fueron llamados a capítulo, y el fabulista Samaniego hizo esta poco edificante poesía respecto al pecado de los mismos:


"Un convento ejemplar benedictino
con una grave afficción al vino,
porque en él se soltó con ciega furia
el demonio tenaz de la lujuria
de modo que en tres pies continuamente
estaba aquel rebaño penitente.
Supo el caso el abad, quien aturdido
del feroz priapismo referido,
a capítulo un día
llamó a la bien armada frailería"

El verso no dice el castigo que recibieron los
frailes , lo cual es una lástima.


 

viernes, 13 de abril de 2018

¡Gracias, mejicanos!!!






Gracias a todos los mejicanos, porque vosotros sois, después de los españoles y delante de la gente de USA, los mejores seguidores de mi blog.
¡¡¡VIVA MÉJICO!!!!


 

jueves, 12 de abril de 2018

La última cena, de Leonardo da Vinci



Leonardo da Vinci pintó La Ultima Cena para su patrón, Ludovico Sforza, entre 1495 y 1498. Ubicada en el muro norte del convento milanés de Santa Maria delle Grazie, es una de las obras de tema bíblico más famosas de la historia del arte occidental.
La Ultima Cena muestra a los 12 apóstoles rodeando a Jesucristo antes de que Judas le entregue a los romanos. De acuerdo con la teología cristiana, este episodio marca la primera celebración de la eucaristía, puesto que fue durante esa cena cuando Cristo transformó el pan y el vino de la mesa en su cuerpo  y su sangre. 
Todas las figuras están  dispuestas a un lado de la mesa, como se acostumbra en este tipo de cuadros, pues así no hay nadie de espaldas. La mesa actúa como una especie de barrera que separa el hecho sagrado de los apóstoles que comían frente al mural. De izquierda a derecha aparecen los discípulos Bartolomé, Santiago el Menor, Andrés, Judas Iscariote, Simón Pedro y Juan. Cristo está en el centro exacto.  Al otro lado, Tomás, Santiago el Mayor, Felipe, Mateo, Judas Tadeo y Simón el Zelote.
De acuerdo con el autor del s. XVI Giorgio Vasari, que escribió biografías de la mayoría de los artistas italianos famosos del Renacimiento, el fresco de Leonardo quería captar el preciso instante en que Jesús dice: "-Uno de vosotros me entregará". (Mateo, 26, 21). Los apóstoles aparecen pues reaccionando a sus palabras, expresando cada uno emociones diferentes (negación, duda, ira, incredulidad o amor)
En otro pasaje relevante de los Evangelios (Lucas, 22, 21), cristo dice: "La mano de quien me entrega está conmigo en la mesa". En el fresco de Leonardo, Judas es el único que se halla junto a Cristo con su mano sobre la mesa. Su cara está envuelta en sombras, y su cuerpo retrocede físicamente ante el de Jesús. En otras representaciones anteriores de la escena realizadas por otros artistas, Judas aparecía aislado del resto del grupo, o bien sentado y a solas en el lado opuesto de la mesa y sin su halo. Leonardo lo diferencia de los otros apóstoles buenos  de una manera más sutil, centrándose en su estado mental más que en sus atributos externos.
El mural empezó a deteriorarse no mucho después de haber sido pintado. Leonardo, que trabajaba con meticulosa precisión, no empleó las técnicas habituales en un fresco porque obligaban a pintar con más rapidez. En su lugar, experimentó con una especie de témpera y aceites que demostró ser muy inestable : El moho y las grietas empezaron a aparecer a los pocos años. Además, en 1652 se horadó una puerta en el muro, lo cual destruyó la parte en que aparecían los pìes de Cristo. Los intentos de restauración de los siglos XVIII y XIX solo tuvieron un éxito parcial. Durante la II Guerra Mundial una bomba causó daños en el comedor. En 1978 se llevó a cabo una gran campaña de restauración a cago del gobierno italiano y supervisada durante más de dos décadas por Pinin Branbilla  Barcilon. El fresco recién restaurado se volvió a abrir al público en 1999, una vez que el comedor estuvo equipado con un sistema de climatización 

miércoles, 11 de abril de 2018

El velo en el Islam

Religión. Islam

´No hay que crear un problema que no existe´

Los musulmanes y el Govern coinciden en que ni el ´burka´ ni el ´niqab´ suponen un conflicto en la isla

 06:30   
 
El ´hiyab´ sólo cubre la cabeza y deja la cara al descubierto. Según el Corán, las mujeres han de cubrirse "desde arriba" para evitar miradas malintencionadas.
El ´hiyab´ sólo cubre la cabeza y deja la cara al descubierto. Según el Corán, las mujeres han de cubrirse "desde arriba" para evitar miradas malintencionadas.  Fotos: Lorenzo
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AITOR F. VALLESPIR. PALMA. "Hay mucha gente que sólo sabe del islam a través de la Wikipedia", afirma Mariano Mayans, musulmán y miembro de la Fundación es Sirat. La cultura islámica es una gran desconocida para muchos mallorquines. Poco saben de la religión de Mahoma, más allá de la peregrinación, el ayuno... y el velo para las mujeres.
El hiyab –el pañuelo que sólo cubre la cabeza– es uno de los misterios del islam. Quien conoce esta realidad, seguramente no sabe qué simboliza para la mujer musulmana. Igual ocurre con el burka y el niqab. Estos dos tipos de velo –llamados integrales ya que no permiten ver la cara de la mujer– han protagonizado numerosas noticias en los medios de comunicación a raíz de la prohibición de su uso en espacios públicos impulsada por algunos ayuntamientos españoles. Un veto que en Mallorca no ha tenido reflejo: ni un solo consistorio de la isla ha creado norma alguna al respecto.
¿Qué es el velo integral?
Para Mayans, el burka y el niqab no forman parte del islam. "El niqab es una prenda de color negro en que sólo se ven los ojos. El burka, que no deja ver ninguna parte del cuerpo, es hindú, del norte de la India. Luego se expandió a Pakistán y Afganistán. No tienen nada que ver ni con el Corán ni con el islam", explica.
Las opiniones de los expertos al respecto de estas dos prendas son divergentes. El imán de la mezquita Ihsan de Son Gotleu (Palma), Ahmed El Mouaddan, se declara en contra de estas vestimentas: "Hay que ser moderados y por eso no estoy de acuerdo con el burka. El islam dice que hay que facilitar y no dificultar". El Lobby de Dones de Mallorca coincide en la opinión, aunque con otra argumentación. "El velo integral es una cortina negra que oculta al ser humano. No puede considerarse una prenda tradicional", sentencia la vicepresidenta de la asociación, Esperança Bosch.
En lo que sí que están de acuerdo de forma unánime tanto expertos como instituciones y políticos es que en Mallorca los velos integrales son una realidad prácticamente inexistente. "En Mallorca hay poquísimos casos", dice Bosch. El imán El Mouaddan lo cuantifica en "unos cuatro o cinco burkas entre los 30.000 musulmanes de Mallorca". Y para Mayans, "no hay que crear un problema donde no lo hay". En la misma línea se expresó el pasado viernes la portavoz del Govern balear, Joana Barceló, quien aseguró que "en nuestra Comunidad no se ha tratado el tema porque no se ha detectado ningún tipo de conflictividad al respecto".
Entonces ¿a qué se debe tanta polémica y tanta prohibición en el resto de España? Para unos es una cuestión de igualdad y respeto a la mujer; para otros es, simplemente, electoralismo.
Bosch se inscribe entre los primeros: "El burka es un menosprecio hacia la mujer porque tapa el ser humano, es como si no fuera digna de enseñar su cara".
El presidente de la Lliga Musulmana, Francisco Javier Jiménez, no cree que prohibir sea la solución: "Con esta medida no se dignifica a la mujer. Algunas incluso afirman que no saldrán de casa. Desde luego así no se arregla el problema". Jiménez añade que "es una cuestión oportunista". "En Cataluña hay elecciones dentro de poco. No se justifica que se regule ahora, cuando es de sentido común que alguien tenga que identificarse en un sitio público", comenta el responsable de la Lliga.
Lounis Mohamed Meziani, de la Federación Islámica de Balears, comparte esa visión: "Me parece una barbaridad. Lo hacen para llamar la atención y para crear polémica, porque va a haber elecciones. Por las calles no se ve ni un burka", afirma.
El porq­­ué del pañuelo islámico
Aunque los velos integrales no sean habituales, los pañuelos islámicos sí han ganado en presencia durante los últimos años. ¿A qué responde que las mujeres que practican la religión musulmana vistan tan característica prenda? ¿Es una obligación de los maridos, es una tradición o es una imposición religiosa? Los musulmanes consultados descartan por completo que un hombre obligue a su esposa a llevar el velo, aunque difieren al decir si es costumbre o credo. Más bien, depende del país de procedencia de la mujer.
Nasrine es del Líbano. Es musulmana y vive en el barrio de Pere Garau de Palma. Su pelo está tapado por un hiyab, un simple pañuelo de colores pastel. "Es tradición en mi familia. No me obliga nadie a llevarlo, eso es todo mentira", dice la joven. "¡Y no me pondría nunca un burka", exclama Nasrine. Otra mujer musulmana, que no quiso revelar su nombre, también residente en Palma y con el hiyab por vestimenta, responde lo justo para afirmar que el pañuelo forma parte de su credo: "Es por mi religión". A la pregunta "¿le obliga alguien a llevarlo?", ella responde con un tajante monosílabo: "No".
Según Mariano Mayans, "no hay que confundir una norma del Corán de tipo religioso con las costumbres de un pueblo". El miembro de la Fundación es Sirat explica que este libro sagrado insta a las mujeres "a que se cubran desde arriba para evitar miradas malintencionadas", a la vez que recomienda al hombre "que baje la mirada".
"En algunos países musulmanes, ver la cara de una mujer es como si estuviera desnuda", comenta Francisco Javier Jiménez, quien añade que "taparse no es una obligación, pero cubrirse es una protección" para las mujeres. Para Meziani, "es parte inseparable del traje de una mujer practicante".
El hiyab, por tanto, no aparece mencionado como tal en el Corán. Independientemente de que sea un símbolo religioso, "no se puede prohibir el velo islámico porque es un complemento de la ropa", afirma Mayans.
Las opiniones divergentes sobre qué velo es preciso llevar se deben a las interpretaciones diferentes que se hacen del islam y que originan cuatro principales confesiones. De éstas, tres están en contra del uso del burka y sólo una –de carácter más radical– lo promueve, cuenta el imán de la mezquita Ihsan.
En el fondo, el debate sobre el velo integral esconde los problemas de integración y tolerancia que ha tenido la sociedad con la inmigración de los últimos años. "No entiendo que se puedan hacer políticas de separación o exclusión, que es lo que les pasaría a las mujeres que se quedarían en casa si no pudieran vestir el burka", afirma el presidente de la Lliga Musulmana.
Y en eso está de acuerdo el Lobby de Dones, que lo percibe como un tema delicado y sensible, y lo trata como tal. Esperança Bosch llama a la prudencia y al sentido común al decir que "no puede encenderse una mecha contra la cultura musulmana". Y avisa: "No hay que alimentar la xenofobia ni los discursos populacheros".